Una liga normal tiene calendario: jornadas, emparejamientos fijados de antemano y una fecha de cierre. Funciona muy bien cuando el club puede comprometerse a un ritmo.
El problema es que muchos clubes no pueden. La gente viaja, se lesiona, tiene guardias o simplemente juega cuando le encaja. En esos clubes la liga clásica se llena de partidos aplazados y a mitad de temporada la clasificación ya no significa nada.
La liga en formato ranking está pensada exactamente para eso.
En qué se diferencia
No hay calendario. Nadie tiene asignado un partido para el jueves. Los jugadores se retan entre ellos y juegan cuando les viene bien.
No hay jornadas. Y por tanto no hay partidos atrasados, que es la principal fuente de trabajo administrativo y de discusiones en una liga normal.
La clasificación está siempre viva. Cada resultado la mueve en el momento. No hay que esperar a que cierre una jornada para saber cómo va la cosa.
No termina. Corre durante toda la temporada y la posición se mantiene mientras sigas jugando.
Cuándo te conviene el ranking
- El club tiene socios con disponibilidad muy distinta y no hay un día fijo que le venga bien a todos
- Ya has intentado una liga clásica y se te llenó de aplazamientos
- Quieres que haya actividad todo el año y no solo durante los tres meses de la liga
- Tienes niveles muy dispares y quieres que la gente encuentre rival de su nivel de forma natural
Cuándo te conviene la liga clásica
- El club ya juega a una hora fija —los martes por la noche, el domingo por la mañana— y eso funciona
- Quieres una temporada con principio y final, con su campeón y su entrega de premios
- El grupo es pequeño y comprometido, donde todos van a jugar contra todos sin necesidad de empujarles
- Prefieres que nadie se quede sin jugar: en un ranking, quien no reta no juega, y siempre hay alguien tímido
Esa última es la pega real del formato ranking, y conviene tenerla presente. La clasificación premia al que se mueve. Si tu club tiene gente que no dará el primer paso, alguien tendrá que empujar un poco al principio.
Se pueden tener las dos
No es una decisión excluyente, y de hecho la combinación funciona muy bien:
El ranking como fondo permanente, corriendo todo el año, para que siempre haya algo en marcha. La liga como evento de temporada, con sus fechas y su campeón, para dar un objetivo concreto.
Un club que hace esto tiene actividad continua y además dos o tres momentos señalados al año, que es lo que mantiene viva una sección.
Qué plan lo incluye
El ranking anual entra a partir del plan Club (29 €/mes), que incluye una liga en formato ranking además de sus 2 ligas y 2 torneos. Club Pro (59 €/mes) no tiene límites.
El plan de entrada, Club Pequeño (9 €/mes), cubre una liga y un torneo al año, pero no incluye ranking. Puedes comparar los tres en precios.
Para empezar
Si ya tienes el club creado, montar el ranking es más rápido que una liga precisamente porque no hay calendario que diseñar: eliges los participantes y echa a andar.
Si aún no has creado el club, empieza por montar tu primera liga: la parte de crear el club y dar de alta a los jugadores es la misma, y sirve para los dos formatos.